Todos eran buenos chicos
Y ahora quién se acuerda…
Y ahora que todo ha acabado
Que tu vida cae en picado
¿Quién te va a querer ahora?
¿Quién te va a querer ahora?
Y ahora que la luz del día
Brilla sobre tus pupilas
¿Quién se va a creer tu historia?
¿Quién se va a creer tu historia?
El artista del alhambre*
Doy gracias por aquellos días de mi vida. A veces necesito hablar de ellos con la gente que los vivió conmigo para ver que, por ilusorios que parezcan, fueron reales.
Me gusta el no tener que decir cómo me siento. Me gusta recordar las miradas cómplices que lo significan todo. Me gusta parar delante de un lugar y ver que el tiempo se para y que lo puedo manejar a mi antojo. Me gusta poder tocar lo que toqué hace años y sentir en la palma de mi mano que está exactamente igual.
¿Cómo un lugar puede significar tanto?
Reunirme con lo que fue mi vida es un viaje al pasado. Es como si fuera volver a un puerto en mitad de una tormenta; es un instante, pero todo cambia.
La cosa es que, cuando abandonas todo aquello que has amado en vida, ya nada te importa, y no sé cómo hacer para que me vuelva a importar.
¿Alguien tiene una máquina del tiempo?
Me gusta el no tener que decir cómo me siento. Me gusta recordar las miradas cómplices que lo significan todo. Me gusta parar delante de un lugar y ver que el tiempo se para y que lo puedo manejar a mi antojo. Me gusta poder tocar lo que toqué hace años y sentir en la palma de mi mano que está exactamente igual.
¿Cómo un lugar puede significar tanto?
Reunirme con lo que fue mi vida es un viaje al pasado. Es como si fuera volver a un puerto en mitad de una tormenta; es un instante, pero todo cambia.
La cosa es que, cuando abandonas todo aquello que has amado en vida, ya nada te importa, y no sé cómo hacer para que me vuelva a importar.
¿Alguien tiene una máquina del tiempo?